Dos piernas metálicas de 14 centímetros pisan sobre una cinta de prueba. La carrera es fluida a 4’2 kilómetros por hora. Si tuviese músculos, piel y huesos, podría pasar por el entrenamiento de un humano. Es Achires, un robot bípedo que la Universidad de Tokio acaba de crear y que mantiene su equilibrio por la combinación de un motor de estabilización y una cámara de alta velocidad que le proporciona la información necesaria para que pueda inclinarse hacia delante sin volcar.

“La postura se modifica durante las milésimas de segundo que pasa en el aire para compensar la desviación de la trayectoria utilizando los datos visuales que le proporciona la cámara”, explican los creadores. Hasta ahora, la mayoría de robots funcionan con un método complejo y muy caro, el Zero Moment Point, que calcula variantes partiendo del punto cero en el que el pie en contacto con el suelo no produce desplazamiento horizontal.

El profesor Masatoshi Ishikawa, jefe del Ishikawa Watanabe Laboratory de la Universidad de Tokio de donde ha salido el neonato, comenta que Achires —acrónimo de Actively Coordinated High-speed Image-processing Running Experiment System— puede hacer algo más que correr. “También lo hicimos trabajar con saltos mortales”, explican desde el laboratorio. Mientras corre, el robot hace un giro con un pie y salta. Tras el despegue, las dos piernas se encogen y rota en el aire.

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Demostración del robot japonés Achires. / YOUTUBE

No es el primerizo del doctor Ishikawa, reconocido en el mundo de la ingeniería robótica. Su equipo de investigación es el responsable de un escáner capaz de procesar 200 páginas por minuto, o de Janken, el robot que siempre —y siempre es siempre— gana a Piedra, papel, tijera, gracias a una cámara que detecta los gestos de la mano humana a una velocidad entre el movimiento y la captura de un milisegundo. Utiliza la misma tecnología con la que la nueva creación del laboratorio de Tokio puede correr.

Achires no es Cheetah, el robot de Boston Dynamics que alcanza los 47 kilómetros por hora. Algo más rápido que Usain Bolt. El invento japonés sólo puede dar seis pasos durante diez segundos, pero Ishikawa asegura que “el equipo está trabajando para ampliar ese tiempo”. Por el momento,  Achires no alcanza a Cheetah. Pero sus movimientos son más reales.