Unos cuatro millones de personas, entre escoceses y residentes, votarán en referéndum el próximo día 18 si quieren una Escocia independiente del Reino Unido. El signo de la votación, atendiendo a los últimos sondeos, ha visto crecer en las últimas semanas las adhesiones al ‘sí’ por una Escocia soberana, ha equilibrado el pronóstico y ha multiplicado la agitación de la campaña en ambos sentidos, unionistas e independentistas.

Si triunfa el ‘sí’, Escocia tiene en teoría abierta la vía a competir bajo su nombre y bandera a todos los niveles deportivos, pero el más alto, el olímpico, presenta dudas.

El Comité Olímpico Internacional (COI), por boca de su presidente, Thomas Bach, dejó claro esta semana que los derechos de los atletas escoceses “serán salvaguardados” de cara a los Juegos de Río de Janeiro de 2016 si el proceso acaba con una Escocia independiente, aunque no está claro que los plazos hasta los próximos Juegos permitan al nuevo país competir bajo su propia bandera.

El británico Craig Reedie, vicepresidente del COI, advirtió en declaraciones al ‘Daily Mail’ que Escocia no llegaría a tiempo a Río. “Necesitarían la formación de un Comité Olímpico Nacional. Y para que este organismo sea reconocido por el COI, en primer lugar se requeriría el reconocimiento de Escocia como nación independiente por parte de Naciones Unidas. Es muy, muy difícil acortar esos plazos”, juzga Reedie. A ello hay que añadir los procesos de clasificación olímpica en la mayoría de deportes, que ya estarían en marcha desde principios de 2015.

En teoría, los deportistas escoceses que compitieron para Gran Bretaña en los pasados Juegos Olímpicos de 2012 en Londres no serían seleccionables para hacerlo con el Reino Unido en Río 2016, y ello, si Escocia no llega a tiempo para competir bajo su propia bandera, dejaría en el ‘limbo’ olímpico a muchos deportistas.

“Respetamos la decisiones democráticas. Se puede ver en decisiones previas que hemos tomado en casos similares que defendemos los intereses de los atletas”, advirtió Bach. En otras palabras: el COI tiene opciones para esos atletas, como competir bajo la bandera olímpica, como sucedió en Barcelona’92 con los deportistas de Macedonia tras independizarse de Yugoslavia, en Sydney’2000 con Timor Oriental, o con Sudán del Sur en Londres’2012.

Para poner caras a esa situación, basta recordar que Andy Murray logró, como británico, el oro olímpico de tenis en Londres 2012, y ya ha avanzado que competirá como escocés si triunfa la opción independentista. O que Chris Hoy, seis veces campeón olímpico de ciclismo en pista desde Atenas’2004, es también escocés.