Este peligroso juego es cada vez más común en el sudoeste del país. Los jóvenes organizan por Facebook los encuentros, que se realizan en el límite entre las ciudades de Ekaterimburgo y Cheliábinsk. Los equipos, compuestos por unas 40 personas cada uno, se trenzan en un combate “vale todo”. Triunfa el que se mantiene en pie.